El problema
Una constructora mediana estaba ejecutando un proyecto de casas pareadas en una comuna del sector oriente de Santiago. El terreno, ubicado entre dos propiedades existentes, tenía un acceso de apenas 2,8 metros de ancho. El plan original contemplaba una retroexcavadora para abrir las zanjas de fundación y realizar el movimiento de tierra inicial.
El problema apareció el primer día: la retroexcavadora simplemente no pasaba por el acceso. Con 2,4 metros de ancho de máquina más los espejos, era imposible ingresarla sin demoler parte del cierre perimetral del vecino, algo que no estaba autorizado.
El resultado fue una obra paralizada durante cinco días mientras el equipo de obra buscaba alternativas. Cada día de retraso significaba costos fijos corriendo sin avance: arriendos de instalación de faena, sueldos de cuadrilla, supervisión y presión del mandante por cumplir plazos.
La solución
El jefe de obra contactó a Cegamaq para evaluar el arriendo de un minicargador en Chile que pudiera entrar al terreno y ejecutar las tareas que la retroexcavadora no pudo realizar. Tras una conversación rápida para entender las dimensiones del acceso, el tipo de suelo y los trabajos pendientes, se definió la siguiente configuración:
- Minicargador de orugas (ancho de 1,8 metros), ideal para el acceso estrecho y el terreno arcilloso del lugar.
- Aditamento brazo excavador para la apertura de zanjas de fundación.
- Balde estándar para movimiento de tierra y carga de escombros.
- Operador con experiencia en obras residenciales con restricción de espacio.
El equipo fue despachado al día siguiente de la cotización.
La ejecución día a día
Día 1 — Acceso y despeje
El minicargador ingresó sin problemas por el acceso de 2,8 metros. La primera jornada se dedicó al despeje general del terreno: retiro de escombros acumulados, nivelación preliminar y preparación de la zona de acopio de material. El balde estándar permitió cargar directamente los camiones tolva estacionados en la calle, sin necesidad de equipos intermedios.
Día 2 — Excavación de zanjas
Con el brazo excavador instalado, se abrieron las zanjas de fundación según los ejes del proyecto. La profundidad requerida era de 80 centímetros, dentro del rango operativo del aditamento. El operador trabajó con precisión para respetar las medidas del cálculo estructural, avanzando eje por eje sin dañar las propiedades colindantes.
Día 3 — Movimiento de tierra y cierre
La última jornada se utilizó para el movimiento de tierra restante: relleno parcial, compactación liviana y limpieza general del terreno. Al finalizar el turno, la obra estaba lista para recibir al equipo de enfierradura y hormigón.
Tres días de trabajo con un solo equipo resolvieron lo que llevaba cinco días sin solución.
Los números
Concepto
Sin minicargador
Con minicargador
Días de paralización
5 (y sumando)
0
Días de ejecución
No iniciada
3
Equipos necesarios
Retroexcavadora + demolición de cierre
1 minicargador + 2 aditamentos
Operadores
2 (retroexcavadora + demolición)
1
Daño a propiedades vecinas
Probable
Ninguno
Costo total estimado
Mayor (arriendo retroexcavadora + demolición + reposición cierre + días perdidos)
Menor (arriendo minicargador por 3 días)
Lecciones para futuros proyectos
Este caso deja aprendizajes que se repiten en muchas obras a lo largo de Chile:
Evaluar el acceso antes de cotizar maquinaria. Parece obvio, pero es uno de los errores más frecuentes. Medir el ancho de acceso, la altura libre y las condiciones del suelo antes de definir el equipo evita paralizaciones costosas.
Considerar el minicargador como primera opción en obras con restricción de espacio. No es un equipo "menor" ni un reemplazo de emergencia. En muchas obras es la máquina principal y la más eficiente.
Elegir la configuración correcta. En este caso, las orugas fueron clave por el suelo arcilloso. Un minicargador de ruedas habría patinado y perdido rendimiento. El brazo excavador eliminó la necesidad de una segunda máquina.
Trabajar con un proveedor que asesore, no solo que despache. La diferencia entre resolver en un día y seguir paralizado muchas veces está en la conversación previa con el proveedor. Un buen arriendo incluye diagnóstico del problema, no solo entrega de llaves.
Conclusión
Una obra paralizada no solo cuesta dinero: erosiona la relación con el mandante, desmoraliza al equipo y pone en riesgo los plazos contractuales. En este caso, la solución fue simple: el equipo correcto, con los aditamentos adecuados, operado por alguien con experiencia.
Si tu obra enfrenta problemas de acceso, terreno difícil o necesitas resolver rápido con maquinaria compacta, el arriendo de minicargador en Chile puede ser exactamente lo que necesitas. En Cegamaq evaluamos tu situación, te recomendamos la configuración ideal y despachamos en 24 horas.
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